Categoría: #Colegiala

#Colegiala5 (La Ciclos)

#Colegiala5 (La Ciclos)

Como ya os conté en la entrada #Colegiala2 (Acceso a la universidad), utilicé la nota media de un Ciclo Formativo de Grado Superior para acceder a la universidad, pero no os dije cuál. La cuestión es que no he cursado un solo ciclo, sino que he realizado dos titulaciones de grado superior. En realidad he cursado tres, pero el primer ciclo de todos no lo llegué a terminar porque me puse a trabajar.

De los ciclos que sí he terminado y de los cuales poseo certificación, uno se llama Agencia de Viajes y Gestión de Eventos; y el otro se llama Guía, Asistencia e Información Turística. El primero lo cursé en mi misma ciudad, Murcia, pero el segundo lo cursé en otra ciudad distinta, en Cartagena.

El primero que hice fue el de Agencia de Viajes (AAVV), el cual empecé en 2012 y terminé en 2014. Lo empecé por la gestión de eventos, ya que desde los 16 años trabajo como azafata de conferencias y eventos y quería completar mi formación en el sector desde el punto de vista del organizador.

Y me acabé enamorando del mundo del turismo. Además, gracias al ser un ciclo turístico era bilingüe, por lo que dábamos algunas asignaturas en inglés. Lo que terminó de convencerme para cursar este ciclo fue que también teníamos clases de francés turístico. Si una cosa tenía clara era que quería estudiar algo que tuviera que ver con los idiomas.

Al año siguiente me surgió la oportunidad de realizar el segundo ciclo superior, ya que me convalidaron todo el primer curso y parte del segundo. Como había terminado encantada con la parte turística me lancé de cabeza a realizar este ciclo, sobre todo porque me daba la oportunidad de presentarme a la certificación de Guía Turística de la Región de Murcia (algo que tengo pendiente).

Este curso lo terminé el mismo año en el que entré en la universidad (2015), pero finalmente, para entrar a la universidad presenté como nota media la del ciclo de AAVV, que ya tenía las tasas del título pagadas. Además la tramitación de mi expediente sería más rápida ya que el ciclo de guía lo hice en una ciudad diferente a la mía y yo me quería presentar en mi ciudad.

Finalmente, gracias a mi experiencia en los ciclos, sobre todo a los trimestres de prácticas (ya os contaré más adelante con entradas dedicadas), supe que me quería dedicar a estudiar idiomas. Es más, supe que no solo quería centrarme en los idiomas, sino que quería ir mucho más allá. Supe que tenía que ser intérprete y traductora.

#Colegiala4 (Cursillos al bolsillo)

#Colegiala4 (Cursillos al bolsillo)

Algo de lo que puedo estar orgullosa es de poder decir que nunca he dejado de formarme. Aunque estuviese trabajando nunca he dejado de estudiar, no solo idiomas, sino materias totalmente dispares entre sí. No obstante, prepararme en ámbitos distintos me ha permitido crecer y salir de mi zona de confort.

Se podría decir que cada persona ha nacido para desempeñar una función en base a sus características personales. En mi caso por ejemplo no podría ser médica, ya que en cuanto veo sangre me mareo. Sin embargo, dentro de saber que no servimos para desempeñar ciertas funciones, también es cierto que si no probamos nunca sabremos.

Conozco varias personas que se han metido a estudiar el Grado de Traducción e Interpretación porque le gustaban los idiomas, como es mi caso; pero en realidad se han dado cuenta de que no se quieren dedicar a la traducción, les gusta más la docencia. A mí personalmente siempre me ha llamado la atención la interpretación y conseguir conectar dos culturas distintas, pero hasta que no lo estudiamos no lo podemos saber cien por cien.

Todo esto lo digo porque para mí no ha sido tan fácil encontrar mi camino y gracias a que he hecho cursos de todo tipo (de auxiliar de congresos, de inteligencia emocional, de animadora turística, etc.), pude darme cuenta de cuál era el camino que quería seguir en la vida. Puede que me gusten los idiomas y se me den bien, pero eso no quiere decir que tuviera mi vocación ya decidida.

De ahí la importancia de hacer muchos cursillos, no importa si son más largos o más cortos, si son de esto, o de aquello. Lo importante es probar cosas nuevas y diferentes. Hoy en día existen un montón de formas y facilidades para hacer cursos, tanto de forma presencial, semipresencial o en línea. Dependiendo de nuestras necesidades podemos encontrar un curso para nosotros.

Además de Youtube, en el que cada día hay más canales donde aprender prácticamente todo lo que se quiera, existen aplicaciones para el teléfono móvil o la tableta en las que poder encontrar todo tipo de cursos. Tenemos tanto las específicas que solo ofrecen cursos de idiomas (Duolingo, Drops, etc.), tanto las que tienen un catálogo un poco más grande de cursos para ofrecer, con temas mucho más específicos que los que encontramos habitualmente.

Hoy quiero hablaros de Coursera, que para aquellas personas que no la conozcan, se trata de una aplicación que funciona como un súper pero de cursos. Se pueden encontrar todo tipo de cursos, gratuitos o de pago, en los que generalmente se ofrece un certificado tras la realización del curso, lo que es un gran punto a favor a la hora de poder incluirlos en nuestro currículum. Es posible que en algunos cursos que son gratuitos, sí que tengamos que pagar por el certificado, pero aparece todo detallado en la información del curso. 

Esta aplicación que también funciona a través de un buscador web que nos ofrece cursos los cuales pueden variar entre arte y humanidades, negocios, informática, matemáticas y lógica, desarrollo personal, idiomas, y un largo etcétera de temas y subtemas mucho más específicos y especializados entre los que poder perderse aprendiendo de forma fácil y desde la comodidad de nuestras casas.

¡Saludos Venusianas y Venusianos!

#Colegiala3 (¿MEOI gustas?)

#Colegiala3 (¿MEOI gustas?)

Bonjour ! Espero que no se me esté yendo de las manos lo de titular las entradas, que dentro de ser original el objetivo es que se entienda de lo que voy a hablar. En la publicación de hoy quiero contaros mi paso por la Escuela Oficial de Idiomas (EOI), en concreto la de Murcia, donde he estudiado inglés, alemán y chino.

El idioma que cursé durante menos tiempo fue el alemán, del que no llegué a terminar ni el primer año. Eché la inscripción para empezar desde el primer curso, en el que se supone que se empieza de cero. Sin embargo, la profesora solo hablaba en alemán, incluso explicaba la gramática en alemán, algo que sinceramente dificultó muchísimo mi aprendizaje.

Por esa época, estudiaba un Ciclo Formativo de Técnico Superior en Agencias de Viajes y Gestión de Eventos. Además, por si fuera poco, al mismo tiempo que eché la inscripción para alemán, la había echado también para inglés, que era el que más me interesaba porque al tener terminado el bachillerato se puede acceder al primer curso del nivel intermedio (3º).

Entre que no me enteraba de nada y que llevaba ya bastantes cosas entre manos, dejé alemán que en realidad lo había cogido por probar y por tener una alternativa en caso de que no resultase admitida para inglés. Durante la carrera he tenido la opción de volver a estudiar alemán, pero creo que le cogí manía al idioma en aquel momento y ya no he querido retomarlo.

El inglés ha sido el idioma que más años he estudiado en la EOI. No llegué a terminar el nivel intermedio porque, aunque tercero lo pasé sin problemas, el examen oral de cuarto se me atragantó un poco. Repetí un par de años, mientras terminaba el ciclo, pero al pasar de trabajar solo los fines de semana a trabajar todos los días, me fue imposible seguir yendo a clase.

Tras estar unos años desvinculada de los idiomas —porque aunque los estudiaba en el ciclo, que era bilingüe, no es lo mismo—, decidí volver a la EOI y probar suerte con un idioma completamente diferente a lo que venía estudiando: el chino. Desde siempre me había llamado la atención la cultura china y qué mejor forma de comenzar a conocer un poco más que a través de su lengua.

Siempre he compaginado la EOI con otros estudios o con trabajo, o ambas al la vez, y por este motivo acababa dejando la escuela de idiomas antes de poder conseguir un certificado. Sin embargo, puedo decir con total seguridad que la escuela de idiomas es una gran sitio en el que poder aprender idiomas, con flexibilidad de horarios y con unos precios muy asequibles en comparación al coste de un curso de ese nivel en una academia privada.

#Colegiala2 (Acceso a la universidad)

#Colegiala2 (Acceso a la universidad)

Actualmente, existen varias formas de acceder a la universidad y dependiendo de nuestro camino en la vida, y del grado que queramos realizar podremos elegir entre distintas vías. La habitual, consiste en hacer selectividad cuando se termina el bachillerato, pero no tiene por qué ser nuestra primera ni la única.

Por todos son conocidas las pruebas de acceso para mayores de 25 y de 45 años. Ambas opciones se basan más en el acceso mediante la edad y no mediante los logros académicos anteriores. Para aquellos que prefieran acceder mediante esta última opción, tranquilos, que hay donde elegir además de la vía habitual.

En todas estas pruebas de acceso podremos encontrar una parte troncal (que nos dará una nota sobre diez) y una parte opcional, que nos dará otros cuatro puntos, necesarios para poder acceder a los grados más demandados cuya nota media puede rondar los trece puntos. Depende del año y de la comunidad autónoma cambiarán.

En mi caso, cuando me presenté solo hice las optativas, ya que podía acceder a través de un Ciclo Formativo de Grado Superior. La nota de la parte troncal se correspondía con la nota media del ciclo y solo necesitaba hacer la parte optativa para poder optar a la puntuación máxima actual.

Esa colegiala bonica, que a sus 27 años decide presentarse a selectividad y no sabe ni como rellenar la primera página con sus datos personales. Imaginad la cara de la zagalica que había junto a mí cuando le pregunté cómo tenía que rellenarla.

Para que nos situemos en contexto un poco y se entienda mejor por qué no sabía ni rellenar la plantilla con mis datos, hay que tener en cuenta que me preparé el examen por mi cuenta. Recurrí a mis antiguos profesores para pedirles la nueva teoría, busqué exámenes por Internet y rescaté mis antiguos apuntes.

A pesar de conseguir tres de los cuatro puntos que podía obtener, durante la primera fase no entré en ninguna de mis dos primeras opciones. Traducción e Interpretación de inglés era la primera, y de francés la segunda. Sin embargo, en la segunda fase conseguí entrar en la rama de francés, y ¡por fin me matriculé en la universidad!

¡Besicos Venusianas y Venusianos!

#Colegiala1 (Camino a la universidad)

#Colegiala1 (Camino a la universidad)

Quizás el título de colegiala no sea el más adecuado para esta sección teniendo en cuenta la edad a la que comencé a estudiar el grado de traducción en la universidad, 27 añazos, pero precisamente por eso me pareció gracioso titularlo así. Para muchas cosas me sentía como una veinteañera, cuando en realidad eran los 30 los que ya estaban acechando por el horizonte.

Pero antes de llegar aquí, creo que estaría bien explicar un poco mejor mi trayectoria académica, la cual no ha seguido una línea demasiado recta. Para ello vamos a remontarnos unos años y así hacer un breve resumen sobre qué paso desde que terminé bachillerato (que ahí es donde se tuerce la cosa), hasta el año en el que hice la selectividad (que no fue cuando todo el mundo esperaría).

Hasta primero de bachiller fui una buena estudiante. Esto quiere decir que asistía regularmente a clase y aprobaba, de hecho no repetí ningún curso, es más mi nota media rondaba el 7. Sin embargo, al llegar a segundo la cosa cambió y comencé a perder el interés por las clases. Repetí el curso entero con todas las asignaturas, y volví a repetirlo una vez más, pero en esta ocasión solo con dos.

Y por este motivo no hice selectividad al terminar, ya que no tenía todas las materias recientes y no había repasado nada, por tanto opté por hacer un ciclo formativo de grado superior relacionado con el turismo. Al mismo tiempo me apunté a la escuela de idiomas para estudiar inglés y alemán, pero de esta última lengua solo cursé unos meses por no poder seguir con el ritmo, quise abarcar demasiado y como dice el refrán: «el que mucho abarca, poco aprieta».

Finalmente, me puse a trabajar mientras seguía asistiendo a la escuela de idiomas para estudiar inglés (hasta 4º curso), y también comencé a estudiar chino (pero esa es otra historia) pero acabé dejando el ciclo sin terminar. Al acabarse mi trabajo decidí volver a estudiar y fue entonces cuando hice un ciclo formativo de grado superior (bueno dos) para poder presentarme a selectividad y acceder a la universidad.